San Martin si era Masón, Sr. Marianetti.

Estimado Sr. Marianetti. Es para mí un placer poder dar respuesta a su premisa y explicarle por qué San Martin era Masón.

No me sorprende su inquietud, donde indica que San Martin no era Masón, la cual es totalmente válida. Sepa entender que discrepo absolutamente con todo lo que usted indica, en contraposición a la nota de Gabriela Savietto. Voy a explicarle brevemente mis argumentos, sin explayarme demasiado.

La masonería no se opone a Dios.

El argumento más poderoso que esgrime es un hecho innegable, que San Martin era católico. Eso no está en duda, pero permítame preguntarle a usted: ¿De dónde sacó usted la idea de que una persona no debe profesar una religión para ingresar a la francmasonería?

Absolutamente lo opuesto. La francmasonería es una institución laica, pero fundada en los ideales de la libertad. Esto último quiere decir que la masonería no cierra las puertas ninguna persona por profesar una religión. La misma está conformada por hombres y mujeres libres de distintas culturas, alrededor del mundo.

A lo largo de la historia, fue la iglesia católica la que presentó una fuerte oposición al desarrollo de la masonería. La primera bula papal fue promulgada en el año 1738 por el sumo pontífice de ese momento, el papa Clemente XII. Este último se habría preocupado profundamente por una institución donde, cito: “Hombres de todas las religiones y todas las sectas, satisfechos con la pretendida apariencia de cierta clase de honradez natural, se alían en estrecho y misterio lazo”.

En criollo, lo que molestaba era que se debatieran ideales e inquietudes sociales por fuera del seno de la iglesia. Como no se iba a preocupar el papa.

Como podrás observar, se cae el argumento de que tanto San Martin como Belgrano no podían ser masones; por el hecho de ser católicos practicantes.

La masonería no se apropia de logros ajenos.

Lejos están los masones de adueñarse de las glorias del hombre. En tu descargo declaras, cito nuevamente: “Pienso que los masones quieren sumar a su equipo sus méritos (…)”, hablando de los logros del prócer . Y nuevamente considero que tu apreciación esta totalmente equivocada.

No se reconoce a San Martín solo por el hecho de ser iniciado. Se reconoce a San Martin como una persona, la cual no era perfecta. Antes que masón fue hombre, padre, estratega, esposo, etcétera. Cometió errores y aciertos, eso es lo valioso para la francmasonería.

Como inicie mi descargo, lejos estoy de cambiar tu opinión, la cual respeto absolutamente. Te recomiendo leer sobre la historia de la masonería y expandir los horizontes de tu conocimiento.

Considero que la pasión es un padecimiento, cuyo principal síntoma es la falta de razón.

Joaquin Bouzas.

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