El feliz matrimonio
José tenía casi 30 años y no sabía lo que era una mujer, así que decide abordar a Rosa, la única que le puede dar bola en todo el pueblo.
Dejate llevar por la pelotudez absoluta de varias cabezas con muy pocas neuronas que nada interesante tienen para contarte, más que hacerte reír.
José tenía casi 30 años y no sabía lo que era una mujer, así que decide abordar a Rosa, la única que le puede dar bola en todo el pueblo.
Horacio era mi némesis. Sólo él podía despertar mi odio más visceral, mis impulsos más violentos, mis pensamientos más patobullricheanos (si no es esta expresión acaso un oxímoron). Cuando lo veía mi cuerpo se preparaba para un combate de vida o muerte…
Esta es la historia de Tato, un muchacho que cumplía años varias veces al año.
Esta es la historia de un hombre que defendía la frontera… allá cuando la frontera se defendía de malones y de cuatreros.
“Toda persona es un sintetizador” le dijo Platón a jugador de las inferiores de Racing mientras recorría las instalaciones de la Academia dando lecciones de filosofía.
Nuestro querido dibujante y humorista Papez adaptó un cuento del Capatáz a sus viñetas!
Elegí entre uno de los cuentos de este entrañable personaje del mendo, crea un cortometraje de no más de 5 minutos y participá por 5 luquitas.
¿A qué edad te diste cuenta cómo se usaba el colador o para qué servía el centro de la cuchara de servir fideos? Esto y mucho más compilado en una sola nota re pochoclera.
GG El Capataz vuelve con otra anécdota de su querido amigo El negro, en esta oportunidad un dolor de muelas atroz les frustra la cita de sus vidas.
Cristian Potto es cadete de una rotisería de barrio, lo mandan a hacer un delivery a un barrio desconocido, y vivirá una epopeya lisérgica encontrando dicho lugar.
Papez nos deja un cómic mostrando momentos épicos que nos ha regalado esta increíble pandemia.
Si ir de cuerpo en un baño ajeno te resulta un karma, como a mi, no podes dejar de leer estos consejos que te van a servir por el resto de tu vida.
Una escena cotidiana en una verdulería de barrio se ve sumida en un extraño diálogo que roza lo sexual… o no lo roza, sino que se ahonda.
Las Brainkiller Golden Angels no eran tortas fritas comunes, eran un producto especial vendido por el Emilio en la plaza del barrio todos los domingos y salían 3 x $25. Acá toda la historia.
Van Gogh fue al campo a escribirle una carta a su hermano Theo… pero pasaron cosas.
Papez busca una nota con 100 likes para el mendo con este cómic… ¿llegará? ¡Hasta sale Don Rata!
El Miguelón se bailó sabroso al Dr… pero las cosas no van a quedar así.