La política mendocina se ha convertido en un show de marketing. Paren un poco porque se los va a llevar el agua.
El jueves 6 de agosto se debate en el Congreso la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Dicho así, hasta parece que la propiedad privada no era inviolable o no era tan privada. Pero es algo un poco más complejo.
El proyecto que se va a tratar modifica la actual Ley de Tierras Rurales, que pone un límite de 15% de territorio a cada departamento para venderlo a extranjeros, si quisieran comprar. Es decir que, hasta hoy, en ningún departamento mendocino hay más del 15% del territorio vendido a extranjeros. Hay algunos departamentos que rozan el tope, pero no llegan.
Entonces, si se modifica ese tope, lo que la ley pretende es que capitales extranjeros vengan a comprar tierras. Usted me dirá que eso no está mal, sobretodo con la cantidad de tierra sin producir que hay en el territorio. Pero si yo le digo que las tierras que van a comprar los extranjeros están cerca, o con, de los cursos de agua, en los cerros con posibilidades de extracción minera y en las superficies cultivadas que pretenden convertir en barrios privados, seguramente lo pensará un poco más.
Esto viene de la mano con otras leyes que se vienen aprobando con la finalidad medio tapada, y medio sin filtro, de desarrollar la minería metalífera, aún sin el permiso social; y de adueñarse de los cursos de agua.
Paren un poco
Todos acá sabemos que Mendoza es lo que es porque hace quinientos años una comunidad de Huarpes se pusieron a zanjear la tierra para que el agua del deshielo permitiera la agricultura en el llano. Ahora, un par de señores quieren sacar los cultivos para hacer hoteles, edificios con departamentos de primera categoría y barrios privados con expensas en dólares para que vivan los dueños de las empresas de energía, los operarios regionales de las cadenas turísticas y los dueños de los apellidos vitivinícolas que ya producen cada vez menos vino de cosecha original y que venden más marketing que producto genuino.
Que hay que diversificar la matriz productiva, eso no se discute. Pero antes de dejar sin trabajo a los laburantes de la tierra, hay que pensar en dónde van a poder trabajar y, además, de donde van a venir los productos que los mendocinos consumimos, sin encarecer el costo de la canasta básica.
Los intendentes
Mientras tanto, hay varios intendentes que ya no pueden renovar cargo en las próximas elecciones y empiezan a dar los útlimos zarpazos en materia de negocios, a ver si juntan para bancarse los lugares en las listas para la Provincia o la Nación.
El sillón de San Martín lo quieren todos, pero habrá, como mucho, cuatro candidatos. Los demás, irán a las listas legislativas o tendrán la promesa de algún ministerio.
El punto acá con la nueva Ley de tierras es que hay que estar muy atentos a lo que hacen los legisladores provinciales que seguramente van a querer figurar en las listas el año que viene. Son impresentables todos, ya lo sabemos. Pero algunos son francamente un descaro. Y los intendentes no es que ni pinchan ni cortan, hay departamentos de Mendoza que si se elimina el tope del 15% van a salir a rematar lo que ahora no pueden.
Eso, siendo bien pensada. Porque si pienso mal, esas tierras ya están entregadas y están esperando la Ley para firmar las escrituras y blanquear los capitales.
Si el río suena, energía trae
Por si usted no sabía, Mendoza tiene cuatro centrales hidroeléctricas fuera de uso y varias promesas de hacer unas cuantas más. ¿Falta de inversión? Eso es lo que dicen. La vedad es que no han cerrado los negocios por abajo de la mesa.
Aprovechar el recurso hídrico en nuestra provincia es una política de estado y hay que decir que se ocupan bastante poco de sostenerla si eso no se traduce en dividendos en cuentas off shore.
El viernes 31 de julio, en un hecho administrativo convertido en un acto, el Gobernador firmó la toma de posesión de los bienes y servicios de las centrales que componen el sistema Nihuiles. Habían sido entregadas a la operatoria privada en 1990 y el plazo de entrega venció en junio de 2024 (https://prensa.mendoza.gob.ar/mendoza-tomo-posesion-de-los-bienes-de-los-nihuiles-y-avanza-hacia-una-nueva-concesion/)
Como durmieron en el gobierno de Suárez y Cornejo recién volvía, en vez de tomar posesión en ese momento o tener lista la nueva licitación; armaron un plan de transición para que lo operara Hidroeléctrica Mendocina S.A (Hemsa). En el medio cayó tremendo temporal con aluvión en enero de 2025 que dejó inhabilitadas las represas II y III.
Dos años después de haber vencido el plazo de la concesión otorgada en 1990 por 30 años, el Gobernador hace un acto para tomar posesión del Complejo y lo cuenta como si fuera una proeza. Cornejo festeja que se está haciendo cargo después de dos años de hacer nada, de un complejo que forma parte del desarrollo estratégico de la hidrografía mendocina desde 1947.
Lo último que se hizo en la materia fue el dique Potrerillos sobre el río Mendoza. Por eso esto se lanza como gran noticia. Vergüenza debería darles no haberse preocupado de que las represas siguieran funcionando.
Pero no les importa porque con los parques solares dicen que se duplicó la generación eléctrica. Muy bien, pero también subió la demanda y si el verano se viene como en Europa, no sé cómo van a hacer para que el sistema eléctrico no falle.
Por otro lado, lo que no se hace en materia hídrica, el desierto mendocino no lo perdona. Ha nevado mucho, ojalá el verano venga con mucha agua. En los Nihuiles va a pasar de largo.
El show del agua
Al acto fue el intendente de Guaymallén. Alguien con sentido común que me explique qué hacía Calvente en San Rafael. También fue la vicegobernadora, otra insensatez. Porque aunque la señora ya se perfila como candidata a intendenta del departamento, para las elecciones falta un año.
El hecho era una firma protocolar de despacho. Pero, a falta de ideas y de mejoras en una provincia que hace 20 años está estancada y que, inexplicablemente, con muchísimos más recursos naturales y humanos, tiene el PBI más bajo entre sus vecinas, hacen este show para tapar, además, el papelón del streaming de la cárcel.
Mendoza está gobernada hace 10 años por la misma gente. Ya es hora de empezar a renovar las ideas, a potenciar el trabajo de verdad y parar un poco con la soberbia de creerse los dueños de la estancia.
La oposición está callada, por ahora. Pero urge también una renovación, dejar de insistir con nombres y fórmulas que no funcionaron y darle aire fresco a la dirigencia política.
Te la sigo el lunes que viene.