Que los manuales de economía política no funcionan en Argentina, es algo que Martín Lousteau dijo hace tiempo. Este es un país en donde lo económico pesa, y mucho. Si los comercios cierran, las empresas cierran, cae el empleo, el consumo se resiente, y hay menos recaudación, los servicios municipales no tienen de donde agarrarse. La mora y el poder van de la mano porque uno se debilita si el la otra aparece.

TODOS DEBEMOS ALGO A ALGUIEN
Lavalle se sumó esta semana a la lista de municipios mendocinos que lanzaron moratorias para el pago de tasas municipales. Ya habían entrado en esta modalidad Maipú, Ciudad y San Martín. Podría haber sido al revés, porque uno entiende que los municipios menos poblados y con menor cantidad de recursos son los que tienen problemas primero. Pero resulta que Maipú y San Martín tienen los corredores industriales más potentes de la Provincia y que en la Ciudad existe una densidad poblacional en donde hay sobrados recursos de pago, tanto residenciales como comerciales. Maipú tiene superabundancia de barrios privados con altos niveles adquisitivos. San Martín es uno de los departamentos con mayor producción. De vuelta, la lógica no aplica.
Los intendentes reclaman a la Provincia y la Provincia reclama a la Nación. Todos le debemos a alguien. Pero cuando el crédito se usa para gastos corrientes, ya el agua está al cuello. La metáfora no es sólo económica. El fenómeno de el Super Niño pone a prueba la capacidad municipal de resolver cuestiones básicas: acequias despejadas, eliminación de basurales de los cauces, drenajes eficientes, calles asfaltadas, arboledas firmes, tendidos eléctricos despejados. Si al vecino no le alcanza para la compra de comida, los servicios están altísimos y la salud pública desbordada, ni se le va a ocurrir estar al día con la municipalidad.
Para catástrofes naturales, la coordinación municipio – provincia – nación es indispensable. No se pueden cortar las llamadas. Y frente a la puesta en marcha de la rueda electoral, el tire y afloje va a tener contrapartida en las listas de cara al 2027, ya sea por acuerdos o por traiciones, el jueguito político de los de arriba mientras los de abajo pagamos un boleto de micro de un dólar y el litro de combustible a dos.
EL SUPER NIÑO QUE PUEDE VOLTEAR ELECCIONES
Mendoza va a tener un verano pasado por agua. La temporada de invierno fue genial en términos de reserva de agua. Nevó muchísimo. Pero no hay suficiente posibilidad de transformar eso en energía, la nieve se va a derretir y el agua se va a escurrir sin mayor gloria.

Y cuando empiece a llover… cuando empiece a llover en serio… prepárense, porque no se trata sólo de cauces inundados. Se va a perder producción en las fincas, se van a caer árboles, se va a cortar la luz, se van a caer caseríos vulnerables en todo Gran Mendoza y algo más complicado: aumento de dengue https://diariondi.com/el-super-nino-enciende-una-alerta-por-el-dengue-en-mendoza/ . Los municipios no van a tener suficiente capacidad de respuesta y el agua se puede llevar puesta la Gobernación ¿qué irónico, no?
Mientras el Gobernador pelea con el presidente por el poder en el armado de las listas oficialistas a cambio de la negociación de las deudas que la Nación tiene con la Provincia, la oposición está en modo pochoclo, viendo la interna y esperando el momento para entrar al ring con un candidato que meta un knock out fulminante.
LOS POLÍTICOS ESTÁN EN MELMAC
En la Cámara de Diputados provincial están con puros cumpleañitos. Declaraciones de interés de eventos variopintos y modificaciones intrascendentes a leyes penales y tributarias, mezcladas con pedidos de explicaciones a los ministerios y más caja destinada a paliar la crisis productiva. Illardo, Gómez y Perret por un lado, y Lizana y Torti por otro, parecen los más activos a la hora de presentar proyectos infantiles.
En la Cámara de Senadores, al mando de una posteadora serial de improperios que quiere disputar el terreno sanrafelino a los Félix, discuten algunas cuestiones más interesantes, pero tampoco demasiado jugadas. En vez de cumpleañitos ya están en modo after office tranqui, poniendo sobre la mesa temas como el requisito de NO ser consumidor de drogas ilegales para permanecer en los cargos políticos o jerárquicos de la función pública (parece que el tema del consumo en el poder se está poniendo heavy); que el certificado de aptitud psicofísica sea optativo y voluntario para docentes aspirantes a ocupar cargos en los Institutos de Educación Superior; y declaraciones de terrenos sujetos a expropiación en varios departamentos. Y una que es una locura: creación en el ámbito del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, del CONSEJO DEL SALARIO MUNICIPAL. Sí, así como se lee. Un poco más a tono con la realidad está la reducción de 50 a 45 días previos a la elección general, el plazo de presentación de candidatos y oficialización de listas. Viven en Melmac.
El orden de prioridades legislativas en una Provincia que camina con la lengua afuera, es impresentable. Y a estos sujetos los vamos a volver a ver en las listas el año que viene.
PANDORA SE LA VA A MANDAR OTRA VEZ
Cornejo negocia con Milei, Milei intenta quedarse con el electorado de Cornejo, el PRO busca en dónde acomodarse, el peronismo sigue buscando (sin éxito) reconstruirse y los legisladores discuten boludeces. Todos estos, gobernando a ciudadanos que no pagan la tasa municipal porque no pueden, que cierran comercios, que dejan de consumir, que miran la boleta del agua, el gas y la luz mientras escuchan hablar de 2027 al oficialismo pregonando éxito y pidiendo más tiempo; y a la oposición pidiendo explicaciones y más plata, como una ex resentida.
Como si no fuera suficiente, el cielo amenazando con convertir Mendoza en un infierno de agua llevándose todo a su paso. Porque cuando la economía del ciudadano es cubrir una deuda con otra, la realidad económica de la provincia y el país termina en la misma dinámica. Y las elecciones no las gana el que mejor administra, sino el que menos jode la heladera. Podrá el lector decir que una cosa es consecuencia de la otra. Sí y no, porque de nada sirve la heladera llena si te cortan la luz y de nada sirve estar al día con la municipalidad si tus hijos comen una vez al día.
No se trata de no tener deudas, sino de saber egociarlas. Negociar las deudas es negociar el poder, en todos los ámbitos de la vida. Pensalo.
Te la sigo el lunes que viene…