¿Falla eléctrica masiva?

¿Mendoza está preparada para resistir un apagón masivo?

Durante la última semana se han producido en varios países, recomendaciones a su población para subsistir varios días en caso de catástrofe. Una se pregunta qué tipo de catástrofes pueden abarcar al mismo tiempo a Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Suiza, Noruega, Suecia, Japón, Alemania.

Ninguno de los anuncios dice a su población a qué catástrofes se refiere, pero contemplan: interrupciones de servicios, sabotajes informáticos, fenómenos metereológicos extremos, terremotos, riesgos sobre infraestructuras críticas. Las recomendaciones son para tener provisiones domésticas para tres días y, si es posible, diez. Estos avisos no constituyen una advertencia de catástrofe inminente, pero al producirse en cadena en varios países es, por lo menos, llamativa.

Quizá el caso de mayor sorpresa en este contexto sea el de Estados Unidos, porque el llamado no fue a la población sino al ejército. El gobierno pide a su fuerza armada que se prepare para funcionar sin electricidad durante 90 días.

El análisis narrativo de todos los comunicados mezclan el imperativo de la orden con el condicional de las posibilidades. No son fake news, los comunicados existen, son públicos y la gente ha comprendido la orden y ha salido a abastecerse. De manera que a nadie le ha parecido una exageración.

Preparacionismo en Argentina

Acá nadie ha sacado comunicados públicos ni se han hecho anuncios en redes sociales oficiales. Pero me llamó la atención un vídeo del dirigente peronista Juan Grabois, en dónde llama a la sociedad a organizarse para eventuales catástrofes.

Desde su agrupación política están armando grupos de «organización comunitaria» y gestionando cursos de primeros auxilios, electricidad, uso de matafuegos, administración de recursos, supervivencia,etc. Tiene la base social de los comedores comunitarios y pide a sus grupos en todos los barrios del país que estén comunicados y prevenidos.

El dirigente argumenta estás iniciativas, justamente, en la cadena de comunicados internacionales de posibles eventos catastróficos, que no se terminan de confirmar para evitar el caos social.

Además, argumenta que el Estado, en caso de emergencia nacional va a colapsar y que es una obligación del pueblo poder organizarse de manera autónoma.

¿Y en Mendoza?

En esta provincia estamos relativamente preparados para un eventual terremoto de mediana magnitud. Ahora se ha sumado la posibilidad de inundaciones por el fenómeno meteorológico de el Super Niño. Sabemos que los terremotos pueden dejar sin servicios un par de horas, igual pasa con un anegamiento de agua o una tormenta eléctrica. Un par de horas es aceptable. ¿Pero qué pasa si la falta de comunicaciones y servicios se prolonga por más de 24 horas?

A pesar de numerosas búsquedas en portales de noticias y en redes sociales no he encontrado grupos de personas que estén haciendo preparacionismo en la Provincia, aunque varios dicen practicarlo en sus hogares.

Las preparaciones son, básicamente para tres días, y cualquier aficionado al camping cuenta con conocimientos y elementos útiles a la hora de una emergencia. El tema es que nadie dice abiertamente que está preparado para una catástrofe porque se resguardan de posibles exigencias sobre sus utilidades.

Porque si Gendarmería dice que usted tiene que evacuar, tendrá que dejar todo en su casa. Y si le ordenan entregar lo que tiene, tendrá que hacerlo. Así de complicado se vuelve todo después de las 72 hs.

Los tres días críticos

Imagine el lector si, ante un evento de catástrofe, se queda aislado en su vivienda durante más de 24 horas sin electricidad, sin gas y sin internet. Suponga que no está aislado pero sí está sin electricidad; que se ha producido un apagón, digamos. Obviamente se ha quedado sin servicio de internet. No funcionarán los semáforos, ni podrá utilizar medios de pago electrónico. Luego de un par de horas, tampoco tendrá agua corriente.

En todos los comunicados se habla de tres días como mínimo porque es lo que puede demorar al Estado retomar el control de los servicios, una vez que sepa qué ha pasado. Entiéndase que en el gobierno también se habrán quedado sin electricidad y, aunque tienen sistemas de comunicación de emergencia, será todo más lento.

Apagones hemos tenido, pero las estructuras críticas como las de salud, las bancarias y los supermercados, pueden funcionar un par de horas con grupos electrógenos. Eso, un par de horas. Pero en el caso de estos últimos, los cajeros no funcionarán si el sistema bancario no puede acceder a los datos de su cuenta.

Hace dos años Chile tuvo sectores poblados con una falla que empezó al mediodía y duró hasta el día siguiente, los incidentes comenzaron al atardecer con gente que no lograba comprar agua, linternas, pilas, velas. En Europa, hace también dos años, el apagón duró mucho más, afectando especialmente a España.

De todas las posibilidades catastróficas en las que podemos pensar, la de la falla eléctrica masiva es la más verosímil porque somos electrodependientes. Todos los sistemas están conectados a la electricidad. Piénselo un poco, imagine el escenario en donde usted pudiera estar. Haga una lista de las complicaciones: si están todos en casa o si hay que buscar niños en la escuela, por ejemplo. Piense en la alteración del tránsito y en que el transporte público funcionará en modo emergencia porque el abastecimiento de combustible se paralizará también en un par de horas. Si usted tiene que cargar combustible, quizá no pueda hacerlo o tendrá que hacer una larga cola.

¿Qué pasa con los hogares en dónde hay personas que dependen de la electricidad para que funcione un oxigenador? ¿Con cuántos electrogeneradores domésticos cuenta Edemsa? ¿Qué autonomía tienen los sistemas de bombeo y distribución de agua? ¿Cuánto tiempo puede abastecerse Mendoza si se interrumpe el transporte de alimentos? Dudo, honestamente, que el Estado provincial tenga esos datosactualizados.

Las preguntas complicadas

¿Cuántos días puede sobrevivir en su casa con lo que tiene hoy, si no tiene electricidad ni agua?

¿Tiene dinero en efectivo para comprar alimentos o medicamentos?

¿Hay niños o adultos mayores que dependen de usted?

¿Contempla el alimento y medicación de sus mascotas?

¿Tiene suficiente combustible en su auto?

¿Guarda el último comprobante en papel de la cantidad de dinero que tiene en el banco?

Si su dinero está en una billetera virtual, no tendrá forma de utilizarlo hasta que no haya internet. Piénselo.

Sepa que el Estado atiende primero lo urgente y que en las primeras horas se ocupará de solucionar la falla. No le llevará una caja de alimentos, agua y un grupo generador a su domicilio. Usted tendrá que movilizarse a buscar ayuda, hacer colas y la gente va a estar con poca paciencia.

Después de las 72 hs. la paciencia se agota y las revueltas sociales comienzan a producirse: saqueos, aglomeraciones, violencia. El Estado no tendrá más que declarar el estado de sitio y el ejército tomará las calles mientras se intenta restablecer los servicios. La única opción posible para evitar el caos social es la organización comunitaria.

¿Qué es la organización comunitaria?

Es volver a la base: la unión vecinal, los encargados de manzanas, los delegados barriales. Y algo que hemos perdido: la solidaridad entre vecinos. El Estado y las organizaciones sociales harán llegar ayuda a sitios concretos: una plaza, un club, un polideportivo, una escuela. No todos podrán movilizarse a buscarla. Es necesario saber quiénes no pueden movilizarse.

Tener un inventario de la cantidad de personas que viven en una manzana, cuántos adultos mayores viven solos y necesitan que les lleven mercadería o medicamentos, cuántos hogares con niños, con personas discapacitadas o enfermas.

Comprender los riesgos, fortalecer la coordinación comunitaria e institucional, invertir en resiliencia y mejorar la preparación y la respuesta ante desastres son objetivos incluídos en el Plan Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 2025-2029, mediante la resolución 334/2026, aprobada el 16 de abril de este año. Defensa civil publicó recomendaciones específicas para afrontar un apagón eléctrico.

¿Para qué prepararse en Mendoza?

Para daños estructurales en caso de sismo, para cortes prolongados de servicios, para un viento zonda muy agresivo con temperaturas extremas, para daños por tormentas severas y aluviones y para la interrupción del abastecimiento.

Primeramente es necesario que usted tenga un Plan de Acción Familiar (PAF), en la página de Defensa Civil cuenta con información para organizarlo.

Segundo, trate de tener kits de emergencia. No es necesario gran cosa: radio, linterna, agua, elementos de limpieza y primeros auxilios, alimentos que no necesiten cocción ni refrigeración.

Hable con sus vecinos, informese sobre la organización o tome la iniciativa para organizarse con otros que tengan las mismas inquietudes. Tome conocimiento de quien puede ayudar: médicos, enfermeros, policías, docentes, electricistas.

¿Es caro tener un kit de emergencia?

Lo necesario es bien básico: botiquín, linternas, radio, agua potable, cargadores y baterías externas, elementos de higiene, mantas, listado impreso de teléfonos de emergencia, papel y lápiz para registrar datos importantes.

Pastillas potabilizadoras: Aproximadamete $6000 las 50 pastillas. Se utiliza una pastilla por litro. Esto es necesario para cualquier agua que no provenga de la canilla o no esté envasada con precinto de seguridad.

Electrogenerador con manivela: Aproximadamente $ 70.000

Botiquín básico: además de vendas, desinfectantes, tijeras, jeringas descartables, analgésicos; debe incluir medicamentos que se tomen de manera diaria. Si la medicación tiene que estar refrigerada, prevea eso.

Radio Linterna Solar: Aproximadamente $20.000 si tiene panel de carga solar; un poco menos si es a pilas.

Kit de carga solar de aparatos: aproximadamente $70.000, contiene un pequeño panel solar, cables para cargar apararos mediante sistema USB, y lamparitas. Mientras más grande es el panel, aumenta el precio.

Horno portátil a biomasa: $ 50.000, funciona con hojas, ramas, etc. y soporta hasta 80 kls.

Si saca cuentas, aproximadamente $250.000 más alimentos y medicinas.

Las barras de alimentación de emergencia son caras, al igual que las mochilas de emergencia.

Si quiere estar comunicado tendrá que invertir en equipos de radio, cuestan aproximadamente $100.000 los cuatro radios. Pueden comprarlos en familia y mantener uno en cada casa. El alcance es de 50 Km a la redonda. Un equipo de radioaficionado ya es más caro, de todas maneras, si puede invertir en eso, sería un vecino muy útil a la organización comunitaria.

Vaya preparando de a poco, haga el PAF, converse con los vecinos y, en caso de que haya una emergencia, mantenga la calma y siga instrucciones. No son momentos para hacerse el héroe ni para ponerse a dar órdenes o exigir cosas. Sea parte de la solución y no del problema.

Si tiene información de grupos de organización comunitaria, dejela en los comentarios de esta nota.

Te la sigo el lunes que viene…

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