¿Qué está pasando con la infraestructura sanitaria de Mendoza, quiénes son los responsables y cuánto cuestan las soluciones? La salida de Humberto Migliorance de la conducción de Aysam, atravesada por tensiones entre la empresa provincial y los intendentes involucrados, no es suficiente.
Tapados de mierda
El tema sanitario en Mendoza, en el contexto de lluvias extraordinarias por el fenómeno de El Super Niño, excede la disputa entre funcionarios; pero en la previa electoral, el tema deja de ser exclusivamente ambiental. Está en juego la imagen provincial de cuidado del agua y de limpieza ciudadana.
Los vecinos de Guaymallén o Maipú no evalúan quién es el funcionario responsable, sino quién puso a ese funcionario allí y qué se hace con el dinero de los impuestos y por qué el intendente no defiende ante el gobierno provincial la demanda de sus vecinos-votantes.
El intendente es la cara visible de la gestión municipal, no importa que su color político coincida, o no, con el del gobernador o el presidente. La cosa pública, en materia de salud, de ambiente y de urbanismo, tiene responsabilidades compartidas que merecen un poco de sentido común y de consenso político que deje afuera las mezquindades electorales.
Los problemas cloacales, las dificultades de los servicios y las controversias sobre el uso de fondos públicos pueden tener consecuencias políticas más concretas que muchas declaraciones partidarias.
Los episodios de Los Corralitos, en Guaymallén, y los vuelcos registrados en Los Pinos, Maipú, revelan la fragilidad de una infraestructura sanitaria que necesita respuestas estructurales, controles efectivos y explicaciones públicas.
La ciénaga de los muertos en Maipú
La denominada Ciénaga de los Muertos, un terreno de la zona de calle Los Pinos, en Rodeo del Medio, afectado por vuelcos de líquidos cloacales vinculados con el sistema colector que conduce los efluentes hacia la planta depuradora El Paramillo.
Es un predio rural de aproximadamente 12 hectáreas ubicado sobre calle Los Pinos, en Maipú, cerca de la planta depuradora El Paramillo y del sistema de humedales Leyes-Tulumaya.
Allí se acumulan líquidos provenientes de una derivación de la colectora Máxima Noreste-Paramillos, que transporta efluentes cloacales de distintos sectores del Gran Mendoza.

¿Por qué es ta grave?
En agosto de 2021, el Departamento General de Irrigación labró actas e intimó a AYSAM a detener los vuelcos y presentar un plan de remediación. Sin embargo, el caso volvió a salir a la luz en mayo de 2026, después de una nueva denuncia ciudadana.
La cercanía con los humedales Leyes-Tulumaya y el arroyo Leyes plantea preocupación por la posible afectación del suelo y de las aguas subterráneas.
La contaminación de acuíferos no está demostrada porque no se han hecho los análisis ambientales que deben establecer qué sustancias están presentes y cuál es el alcance del daño. Pero puede ser que se hayan “perdido” esos resultados ya que Irrigación informó que el expediente físico iniciado en 2021 no estaba disponible. La situación dio lugar a nuevas actuaciones administrativas y a una investigación penal. La ONG Fiscalía Ciudadana presentó, además, una querella por el caso.
Ayam defiende la derivación
La empresa argumenta que la colectora presenta problemas estructurales y que la derivación evita un posible colapso de la conducción. También anunció un proyecto para construir una laguna de contención y señaló que las futuras obras de renovación de la colectora permitirían eliminar los vuelcos.
La cuestión es cuánto tiempo puede mantenerse una solución de emergencia que, según la propia empresa, se utiliza desde 2015.
Los antecedentes documentados abarcan más de una década; Irrigación informó que parte del expediente físico iniciado en 2021 no estaba disponible; aunque los informes citados no detectaron escurrimiento superficial hacia el arroyo Leyes, no pudieron determinar si existió escurrimiento subterráneo.
¿Por qué es importante el colector Paramillos?
El colector Paramillos forma parte de la infraestructura que transporta líquidos cloacales hacia el establecimiento depurador El Paramillo. Según las investigaciones publicadas, los problemas estructurales de ese sistema están relacionados tanto con los vuelcos en la zona de Los Pinos como con los desbordes que afectan a Los Corralitos, en Guaymallén.
En junio de 2026, AYSAM informó que había retirado 130 metros cúbicos de sedimentos de la cámara de ingreso al establecimiento depurador y que ejecutaría obras para reducir los desbordes.
La misma infraestructura perdió capacidad para transportar los efluentes
Hay que evaluar el estado técnico de los colectores, sus caudales máximos, las roturas detectadas, la evolución de las obras y las inversiones realizadas durante los últimos años.
Desbordes cloacales en Los Corralitos, Guaymallén
El 19 de octubre, el intendente Marcos Calvente volvió a reclamar inversiones y una solución estructural. Según el municipio, las fallas de los colectores provocan daños ambientales y viales, interrumpen obras y perjudican actividades económicas. Cabe aclarar, que cuando Calvente se refiere a «actividades económicas», hace referencia al cinturón verde de Mendoza, en donde están los cultivos que llegan a nuestras mesas todos los días.

El 23 de octubre, AYSAM, Irrigación y la Municipalidad anunciaron que trabajarían en un plan de contingencia. Entre las medidas previstas figuran: identificar los puntos donde ingresa agua de lluvia a la red cloacal; reforzar las cuadrillas, los equipos y las guardias operativas; establecer mecanismos de alerta temprana ante tormentas; mejorar la coordinación para atender reclamos y comunicar las intervenciones.
Un plan de contingencia permite administrar una emergencia; pero no resuelve las causas estructurales que la provocan.
La crisis del sistema cloacal viene de antes de esta semana. La cuestión es cuánto tiempo demandarán las obras y qué ocurrirá mientras tanto con los vecinos que siguen expuestos a los desbordes.
¿Quién controla al controlador?
El Departamento General de Irrigación interviene en el control del sistema de agua y saneamiento tras la disolución del EPAS en 2024. Al mismo tiempo, tiene responsabilidades relacionadas con la protección de los recursos hídricos.
No corresponde afirmar que hubo encubrimiento o delito sin pruebas suficientes. Pero sí es legítimo exigir explicaciones sobre las actuaciones administrativas, las decisiones adoptadas y los resultados obtenidos.
La renuncia de Migliorance: ¿cambio de gestión o cambio de nombres?
Un cambio de autoridades no puede reemplazar la rendición de cuentas sobre lo sucedido durante los años anteriores. Los vuelcos comenzaron durante el primer gobierno de Alfredo Cornejo, continuaron durante la administración de Rodolfo Suárez y llegaron hasta la actual gestión.
La renuncia de un funcionario puede cerrar una etapa administrativa. No responde, por sí sola, qué ocurrió con los expedientes, cuál fue el impacto ambiental ni quién garantizará que el problema no vuelva a repetirse.
Si el Gobierno provincial pretende impulsar una agenda de desarrollo productivo y ambiental, ¿qué credibilidad tiene esa política si todavía no puede demostrar que controla adecuadamente los residuos cloacales que genera su propia infraestructura?
Te la sigo el lunes que viene…
