El desconocido final de los enanos

Luego de una década, El Gurkha vuelve con una misión fija: saber dónde van los enanos al final de su vida.

Estimados lectores, cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que leyeron algo mío. Casi una década.

Estando en mi retiro, rascándome el ñoqui, resignado a que El Mendolotudo no me dio la fama ni la guita que soñaba obtener, vagando entre mis antiguas notas, cagándome en Dr. Bomur y la reputísima madre que lo parió, de repente, a traición, un pensamiento viene a mi mente y me obliga a volver.

Ese pensamiento decía: ¿dónde mierda van a parar los enanos en el ocaso de su vida? ¿Alguna vez vieron un enano anciano? ¿Alguna vez fueron al velorio de un enano? No. Nadie.

Cegado por la idea de encontrar una respuesta, pensé: capaz que yo no he visto tales fenómenos. Voy a preguntarle a cuanto humano conozca, a ver qué onda.

Chupate dos vergas: todos me respondieron lo mismo. Nadie ha visto un enano viejito, nadie ha visto un velorio de un enano.

Que conste en actas que lo que escribo no tiene intención de ofender a las personas con enanismo. No hay agresión ni burla alguna en estas letras. Pero me vuelve loco el misterio de saber dónde concha van a parar los enanos.

¿Se evaporan? ¿Se vuelven abono para el aloe vera? ¿Tienen fecha de vencimiento? ¿Van a parar a alguno de los hoteles deshabitados de Cristina Kirchner? No lo sé. Nadie sabe.

Estuve pensando en hacerme amigo de uno de estos personajes y así, al envejecer juntos, obtendría mi respuesta. Pero lo más probable es que me cague muriendo yo primero y el enano se me cague de risa al lado del jonca.

O peor aún, supongamos que salimos a bailar, lo dejo en su casa y nunca más lo vuelvo a ver. El maldito se llevaría la respuesta con él y yo me cagaría en todos los putísimos días que me queden, maldiciendo a diario y a toda voz: «¡Enano y la re concha de tu hermana!».

Me verían andar por las calles, invadiendo viveros y jardines para ver si está debajo de una maceta mi fugitivo amigo. No habría florero al que no le suelte un cascotazo para ver si el muy verga está adentro.

En fin, no quiero aburrirlos siendo redundante con el tema.

¿Vieron que volvió El Mendolotudo?

Así es. Reuní a mis antiguos colegas para que me ayuden a descifrar el misterio de dónde puta van los enanos.

Así que vuelvan a leernos. Siempre valió la pena.

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