De OVNIS siempre se habló. De presencias extrañas en la noche, también. Pero a medida que la ciudad se fue poblando el ruido lumínico dejó esas historias a la gente del campo. Ahora hasta el baqueano que vive en el lugar más inhóspito, tiene un celular y conexión a internet. Así que las historias ya no se transmiten como cuentos, sino que se viralizan sin necesidad de palabras.
Está bastante extendido lo de la tecnología HAARP y el tema de la modificación del clima. Hay videos de nieve de telgopor en Malargüe, granizo del tamaño de huevos y que no se derriten en San Martín, y la historia del BLUE BEAM (rayo azul), que tiene sus bemoles también.
Entre las cosas más sabidas de estas latitudes está la piedra de Isidris en Papagallos, que se hizo mundialmente famosa luego de que, en la noche del terremoto de enero 1985 mucha gente que estaba tratando de tomar un poco de aire en una Mendoza con 36ºC, vio una luz que cayó del cielo.
Hasta ahí no pasaba de ser un meteorito más, alguna estrella fugaz. Hasta que tembló, muy fuerte. Y, hasta ahora no se sabe cuánto de verdad hay en ello, gente de la mismísima NASA aterrizó en Mendoza y se dirigió a Papagallos.
Ahí apareció la idea de que no era una piedrita luminosa, sino una nave, con tripulantes y todo, que se había estrellado rumbo a Isidris, la ciudad intraterrena habitada por extraterrestres (intraterrestres, digo yo).
El otro día aparecieron unas luces tras las nubes, en Luján. Todos los comentarios del video dicen que se trataba de reflectores de fiesta. Pero resulta que las mismas luces, con el mismo movimiento y a la misma hora, fueron vistas en Córdoba, en Misiones y en Mar del Plata. No me jodan, si no son OVNIS, lo del BLUE BEAM es muy cierto y nos están proyectando una película.
A todo esto sumémosle el plus de la IA. Y con esto no quiero decir que todos esos videos son truchos, sino que muchos videos hechos con IA son tan, pero tan evidentes, que, cuando nos meten uno de verdad en el montón, no le damos crédito. Sí, estoy empezando a pensar que algunos de esos videos son ciertos.
Luces en el mirador de la ciudad, cerca del aeropuerto. Luces en Luján. Grupos de estudio de los fenómenos OVNI que se reunen a esperar las luces (que siempre aparecen), y el cielo mayormente nublado en los últimos meses.
Se habla de modificación del clima manejada satelitalmente. No sería algo extraño. Si es real, no me parece que sea más que experimental. Tampoco se puede ser tan miope de pensar que esto no tiene nada que ver con fenómenos naturales que cada tanto ocurren y que pueden estar más potenciados porque todo siempre tiende a ir a más.
Es, igualmente, sospechoso que en el momento en el que más avistamientos hay, el cielo se nuble y llueva todas las noches. Un plus, la zona de El Planchón, en Malargüe, está promocionando Turismo ufológico. Así que también todo puede ser una movida de prensa.
El otro día, en la TV de Buenos Aires, Diego Reinhold contó su experiencia con OVNIS en Mendoza. Todos los porteños esuchando asombrados. Eso es lago que sorpende, también. Antes, hablar de OVNIS en televisión era algo de lo que casi todos se burlaban. Patricia Sosa hace años que habla de los contactos con seres en el Uritorco. Mirando youtube por la noche, me encuentro con un canal que transmite en vivo todas las noches desde la cima del cerro.
Resulta que, de repente, empiezan a dar crédito a las cosas porque EEUU desclasificó unos archivos bastante pedorros que no dicen nada extraordinario y con filmaciones que cualquier celular de última generación podría mostrar con una definición muchísimo más precisa.
Me entero también que el finado Papa Francisco, tenía tertulias ufológicas, con estudiosos del fenómeno de todo el mundo, gente contactada, gente que le llevaba fotos y videos. El Papa no sólo creía que esto era cierto, sino que estaba convencido de que si finalmente se presentaban para empezar a convivir entre nosotros, les iba a proponer el bautismo. (¿WTF?). Hace años, de paso, Patricia Sosa fue a cantar la misa criolla al Vaticano. No me extrañaría que haya formado parte de las tertulias papales sobre extraterrestres.
Los yanquis más adinerados están haciéndose refugios en el Valle de Uco. Eso, debo decir, me tranquiliza. Es como un respaldo de que, si es cierto que están modificando las condiciones atmosféricas, acá no van a hacer nada. Ni alúdes, ni desborde de ríos, ni volcanes que se activan, ni terremotos destructivos. Salvo, también lo he pensado, que quieran duplicar la inversión y se les ocurra mandar alguna cosa terrible para mostrar la resistencia de los bunkers.
El tema está socialmente en agenda y, por lo menos yo, estoy como espectador del show. No creo que todo sea verdad, pero tampoco todo es mentira. Lo verdadero y lo verosímil se mezclan y, en definitiva, todos somos libres de pensar lo que nos quede más cómodo o lo que, por momentos, nos resulte menos sórdido que el absurdo de una vida sin sentido.
Dejénme pensar tranquilo en conspiraciones, que no le hago daño a nadie pensando que este clima de porquería es obra de alguna secta Iluminatti. También déjenme tranquilo pensando que esto de los avistamientos se está haciendo cada vez más frecuente porque tenemos que acostumbrarnos a que no estamos solos en el Universo. Déjenme pensar que esos que no son humanos, son mas buenos y más evolucionados que nosotros; y que si los grandes HDP que nos gobiernan a nivel mundial, socios de una mafia carnicera, que transan entre ellos como si fuéramos figuritas de canje, tienen que sentarse humildemente a escuchar, ya con esa me conformo.
No quise poner en esta nota los links de los videos y las entrevistas porque son muchos y porque estaría bueno que cada uno de los que lee esta nota, porque piensa parecido o completamente distinto, tenga material para compartir.
Por último, y ya los dejo, las asesoras de la Casa Blanca que todo el mundo dice que no son humanas, yo también lo pienso. Acostúmbrense. Antes la gente era linda o fea, gorda o flaca, rubia o morocha. Ahora la diferencia está en ser humano o ser robots. Dentro de todo, está bueno que como especie nos estemos uniendo un poco, independientemente de la apariencia física, para diferenciarnos de aquello que no comparte nuestros rasgos. Porque es cierto que las personas no se unen hasta que no hay un enemigo común.
Saludos desde Lavalle (acá también se ven cosas en el cielo del desierto).
