Si pasabas por Bandera De Los Andes al 2250 podías observar la imponente mansión que se alzaba tras unos inmensos jardines que, hoy están en estado de abandono, pero que en el año 1930 era unos de sus atractivos principales.
Esa mansión era de Carlos Cantu, quien fue un ex intendente de Guaymallén, y de su
esposa, Felisa Notti, que era hermana del reconocido doctor Humberto Notti, quien habitó la casa por un tiempo.
En aquella casa de estilo Ecléctico con Art Nouveau, tenía 15 ambientes, encallada en un terreno de 5000 m2 que tan solo tenía 600 m2 cubiertos, se podía apreciar la visita de toda la aristocracia mendocina.
Era una imponente propiedad que te daba la bienvenida a la ciudad cuando el ingreso era
por Bandera De Los Andes. Fue hecha por un militar en el 1900, tenía un mirador al que se accedía por una escalera de “falsa madera” con cemento armado, techos pintados con mujeres, cielos y guirnaldas. En el jardin había una fuente rodeada de Garzas Metalicas.
Pero como todo apogeo tiene su fin , el de esta mansión llegó en 1945 cuando murió
Carlos y Felisa quedó sola. No se sabe exactamente el año de su muerte , pero lo que sí se sabe es que dejó el lugar intacto, hasta con su ropa.
La casa quedó vacía, húmeda y fantasmagórica, alimentando cualquier tipo de leyenda. Luego vinieron años de robo, destrucción y abandono. El Ford 1946 propiedad de Felisa había quedado en el garage y algunos vecinos comentaban que por las noches se veían las luces traseras prendidas, otros aseguraban haber visto el fantasma de Felisa en el mirador o caminando por el hall central.
El auto se llevó una de las peores partes, porque la noche anterior a ser retirado le robaron las cuatros cubiertas.
Hoy los herederos vendieron la propiedad a la Fundación Congreso, que con la promesa de restaurarla para hacer una escuela ya tiraron abajo el garage y “aseguraron” refaccionar lo que queda para oficinas.
Debido a todo los que pasó ¿la casa será refaccionada como prometieron o la van a
derrumbar como hicieron con otros monumentos históricos de Mendoza? ¿El gobierno podría haberla comprado y refaccionado? Mmm, yo creo que el tiempo dará las respuestas.