?Llegaron las vacaciones de invierno y, seamos sinceras, a todas nos pasa lo mismo. Se cruzan dos mundos: por un lado, el alivio total de apagar la alarma, olvidarse de las corridas de la mañana, de armar el amuerzo o desayuno y de repasar la tarea. Pero por el otro… ¡ay, mamá! El pánico de pensar qué hacemos con los chicos metidos adentro las 24 horas del día (y el frío polar que no ayuda a sacarlos a ningún lado).
?Pasamos del «¡qué lindo, vamos a descansar» al «¿cuándo empezaban las clases ?» en menos de un minuto. Y está perfecto que así sea. Maternar en vacaciones es hermoso, pero también es agotador.
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El mito de las vacaciones perfectas
?Las redes sociales a veces nos hacen daño. Nos muestran mamás impecables llevando a los chicos a tres eventos distintos por día, museos, talleres y cines. Pero la realidad puertas adentro suele ser otra: el presupuesto no es el mismo, las entradas están carísimas, las filas son eternas y, seamos realistas, a la media hora de salir al frío los chicos ya tienen mocos, hambre o sueño ni hablar las ganas de ir al baño O LOS BERRINCHES(o las tres cosas juntas).
?¿Cuál es el secreto para no colapsar? Bajar la expectativa a cero y sacarse la culpa. Los chicos no necesitan una agenda de influencer para pasarla bien; necesitan conectar con nosotras, aunque sea de la manera más simple.
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Guía de supervivencia: Planes que salvan
?Para esos días donde el «estoy aburrido» se empieza a repetir como un disco rayado, acá van algunas ideas reales:
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El poder del pijama de peluche : Si el día está horrible y hace un frío que cala los huesos, no te obligues a salir. Armá un campamento en el living con sábanas, sillas y almohadones. Poné una peli, armá pochoclos y quédense en pijama. Para ellos es una aventura espectacular y para vos, un minuto para ver la novela turca esa que tanto te gusta.
?Cocina sucia pero divertida : Cocinar algo simple (unas galletitas, unos alfajorcitos de maicena o una chocolatada con tortas fritas) los entretiene un montón. Sí, la mesada va a terminar llena de harina, pero ey! Las risas no faltaron.
?Tarde de pelu en casa: Un planazo que nunca falla es jugar a lookearse. Sacar los peines, hacerse peinados locos, trencitas, pintarse las uñas o ponerse mascarillas divertidas. Se re divierten y pasan la tarde volando.
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Salidas estratégicas: Si salen, que sea inteligente. Buscá talleres gratuitos en los centros culturales de tu barrio o una merienda especial en algún lugar lindo. A veces, caminar tres cuadras a comprar un alfajor y volver ya cuenta como el gran plan del día. Creeme los chicos los engañas con un caramelo mientras vos tengas un buen humor.
?Recordatorio importante: la salud memtal de la mama también importa…
?Entre el entretenimiento, la comida que se termina rapidísimo y el desorden de la casa, es muy fácil olvidarse de una misma. Buscá tu momento. Coordiná con alguna amiga, con los abuelos o con quien puedas para turnarse un par de horas con los chicos. Y si estás sola, aprovechá ese ratito cuando por fin se durmieron para tomarte un café o un té, pero caliente, y en absoluto silencio. Te lo super merecés.
?Las vacaciones de invierno pasan rápido. Los chicos no se van a acordar de la salida más cara del año, sino de las mañanas compartidas en la cama grande, de las risas y de que mamá estuvo ahí, jugando y compartiendo con ellos.
?¡Fuerza, mamis! A tomárselo con calma y a disfrutar de lo lindo, que el invierno es largo pero ellos crecen volando.
Nota de la autora: Cuando las mamas trabajan es otro tema de organizacion total. No me olvido de esas que se hacen un ocho para todo. Pero al menos quedan dos fin de semana que no tenes que pensar en el uniforme que tiene que estar limpio ni en la cartulina a las 8 de la noche.
Abrazo de mamis y a sonreir que hoy no es siempre.