Pequeño manifiesto sobre los domingos
El domingo está lleno de domingos más chiquititos que se esparcen como fractales por las paredes húmedas y llenas de arañas explotando.
Relatos para todos los gustos, de todos los colores, cortos, largos, divertidos, nostálgicos, de amor y un largo etcétera.
El domingo está lleno de domingos más chiquititos que se esparcen como fractales por las paredes húmedas y llenas de arañas explotando.
Varios lectores pidieron sus deseos y yo llevé la carta a los Reyes Magos de Oriente.
Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.
Sucedió este fin de semana en el hospital Italiano y Roberto, el adjudicatario de dicho beneficio, nos relata su historia.
Un niño de barrio descubre que tiene un increíble poder al comer golosinas.
Hay un particular enfermero en una clínica veterinaria que cuida a los animalitos internados. Esta es la historia de Pelusa, el cuidador.
A Roberta, la gatita gris y blanca y de ojitos celestes como el cielo dejaba todo tirado por el piso. Llegaba de la escuela y dejaba los útiles tirados y los lápices de colores hacían un arco iris debajo de los muebles y se le perdían las tareas para el otro día .
A Roberta, la gatita gris y blanca y de ojitos celestes como el cielo se le había dado por ver mucha televisión; veía los dibujitos, veía las novelas de mamá y veía los programas de cocina. Roberta veía todo lo que pasaban por la tele.
Nada merece el recuerdo, pero algo hay que recordar para que la muerte no se ría tanto y las noches no sean tan frías.
A Roberta, la gatita gris y blanca y de ojitos celestes como el cielo no le gustaba bañarse, Roberta hacía lio cada vez que se tenía que bañar, hacía un lio pero un lio.
El Duque Blanco nos vuelve a sorprender con la lectura de sus cuentos favoritos. En esta ocasión nos deja una joya de Forwill.
Comencé a entender que el sufrimiento, las decepciones y la melancolía no están para molestarnos, ni para aburrirnos, ni para privarnos de nuestra dignidad, sino para madurar y transfigurarnos.
Increíble relato sobre nuestra realidad para disfrutar en estas épocas de cuarentena, leído por el excepcional Duque Blanco.