Eterno Atardecer: «Cielo de Flores»
En casa, está todo hecho un despiole. Las habitaciones me piden auxilio para que el hogar las reconozca. Y yo, […]
Entrá a esta sección y encontrá todas las historias capituladas escritas por nosotros. Novelas de amor, de terror, de humor, de historia.
En casa, está todo hecho un despiole. Las habitaciones me piden auxilio para que el hogar las reconozca. Y yo, […]
No te podías ir sin el corazón de Peñaloza… aquella masacre no iba a terminar nunca. Peñaloza venía hacia vos,
-Emma me llamo. Y no estoy accidentada, solo fui víctima de tu torpeza. -¡Oh cierto…!- la miró a los ojos
Te dejamos con el capítulo 6 de esta sensual y picante historia relatada por la atrevida Nancy Botwin
La sorpresa de encontrar a Carmela mientras miraba a Fanta no fue tanta como habría imaginado, aunque sirvió para borrarme
La Flaca se da cuenta. Lo falto de tiempo que estoy, tiene sirena de ambulancia. Levanta su mano derecha, con
No sabía si era el ambiente, el aroma, la música, el alcohol que había bebido o la combinación de todo
El policía te apuntaba sin titubeos. Dudaste varios instantes, el tiempo corría lento y tu indecisión ponía más y más
¡Cómo cambia la mirada de uno cuando siente confianza! Las cuadras se me hacían monótonas desprovistas de los nervios que
Voy por el mundo con un libro bajo el brazo, para momentos como éste, donde el café se demora en
Lucía vestía una solera de color claro e iba descalza. Llevaba un papel escrito en sus manos con el que
Te escondiste detrás del altar temblando, si te encontraba la policía ahora iba a ser tu perdición. Según las palabras
Habíamos andado tanto, habíamos pasado momentos que ni por las tapas supusimos vivir alguna vez: que la morgue, disparos, falsos
-Carmela, contame qué es eso en que me quieren inventar, lo de “encantador de mujeres”. -No te apures tanto que
Preferí no quedarme a almorzar en casa. Dejé los paquetes sobre la mesada de mármol de la cocina y sin
Te dejamos con el capítulo 5 de esta sensual y picante historia relatada por la atrevida Nancy Botwin
La cama estaba mojada y el olor a humedad inundaba el cuarto. Emma yacía tendida en la cama, inmóvil e
Te quedaste arriba del micro hasta que entro a Villa Nueva, estabas cerca de la iglesia. La noche entraba en
Esto de reventarse el coco sacando conjeturas, definitivamente ya nos tenía los platos por el suelo. A todos menos a
Su remera amarilla tirada a metros de mis ojos ensombrecida por la ventana del fondo del galpón se veía como