Estamos transitando una revolución social como seres humanos. Hace 70 mil años, la revolución cognitiva nos volvió seres sociales, hace 12 mil años la revolución agrícola nos hizo dejar de ser nómades y dominar el trabajo de la tierra. Así pasamos más de 6 mil años, hasta que hace unos 5 mil quinientos años apareció la revolución urbana: con el florecimiento de las grandes ciudades aparecieron los Estados. A partir del año 1500 comenzó la revolución científica, donde el método científico comenzó a explicar lo que la religión no podía. Con la invención de la máquina de vapor, hacia fines del siglo XVIII rompimos la dependencia con la fuerza humana o animal para trabajar y a mediados del siglo XX comenzó la revolución digital e informática… pero esto es otra cosa.
La revolución de la inteligencia artificial, o como quieran llamarla, viene a romper con el sentido de la vida del hombre moderno. ¿A qué me refiero con esto? A que si vos le preguntas a la gente “¿quién o qué sos?”, un enorme porcentaje va a dar una definición que incluirá su profesión u oficio, porque el trabajo nos hace ser alguien en sociedad, “nos dignifica”, nos permite tener un lugar en un mundo movido por el intercambio de bienes y servicios por dinero. Nos preparamos 20 años para tener un buen trabajo 40 años que nos permita vivir tranquilos nuestros últimos 20… este es el “norte” del hombre contemporáneo, el sentido… la IA viene a romper con ese sentido.
El ritmo en el que ha crecido la IA es vertiginoso, al punto que los grandes referentes intentaron frenar su avance. Si bien en un principio, o a modo de “consuelo”, se decía que era una herramienta que iba a “potenciar” el trabajo del hombre, que nos iba a “perfeccionar” en nuestras tareas, está a las claras que hoy mismo pueden reemplazar cualquier trabajo intelectual. Esto no se implementa por una cuestión social y legal, ya que por un lado quedarían millones de personas sin trabajo y habría que modificar demasiadas leyes para ejecutar esto, pero no existe trabajo intelectual que no pueda ser totalmente reemplazado. Por otro lado, con lo que ya estamos viendo en el desarrollo de la robótica, no caben dudas que en un par de años también van a poder reemplazar a los oficios manuales.
¿Entonces, qué va a pasar con nosotros, con el obsoleto ser humano? Creo (y digo “creo” porque esto ya es pura opinión personal) que vendrán dos momentos, que nos esperan dos instancias, una muy oscura y triste, que comenzará dentro de unos 10 o 20 años y otra completamente diferente al hoy, mucho más tranquila y superadora, que se dará luego de este período, en unos 30 o 40 años.
La etapa oscura es por lo que les hablaba al principio, el hombre moderno habrá perdido “el sentido” de su vida, el trabajo como columna vertebral, como norte, como razón de ser. La tecnología reemplazará cualquier tipo de trabajo, manual e intelectual, siendo más eficiente y ampliamente más económica. Trabajar será totalmente contraproducente para trabajadores y empleadores. Se hiperconcentrarán las riquezas en unos pocos, quienes tendrán acceso a esa tecnología y una generación completa no sabrá qué hacer con su vida. Algunos dicen que habrá una especie de “Estado socialista” que distribuya una especie de cuota social para vivir, otros vaticinan un período de guerras y violencia que diezmarán la población, pero yo creo que vendrá un tiempo de depresión y vacío, donde deberemos de volver a encontrarle un sentido a la vida como humanidad, ya que el sentido que venimos siguiendo los últimos 12 mil años: trabajar para vivir, no tendrá más sentido… y eso no es gratis, ese “costo” de mantener a millones de “inútiles” tendrá consecuencias atroces en nuestra vida… y mis pensamientos son demasiado oscuros para contarles lo que pienso.
Luego de esto… la humanidad (o los pocos que queden) encontrará una solución, entonces vendrá ese tiempo “distinto” al que me refiero. Una vez que se resuelva el tema de la subsistencia del ser humano (cuestión que no sé ni siquiera qué opinar), quedarán solo dos cosas por hacer: arte y deporte. Nos convertiremos o en deportistas profesionales o en artistas, pensadores y filósofos, como los antiguos griegos. ¿Y por qué? Pues porque el arte y el pensamiento, parten de la angustia, de la pena y la tristeza, cosa que por más avanzada que esté la tecnología, una máquina jamás logrará sentir realmente eso. Podrán imitar a los mejores artistas y sacar conclusiones interesantes, pero jamás transmitirán dolor, frustración o depresión. Tampoco paz o alegría.
Y por otro lado está el tema deportivo, donde el error humano es lo que lo vuelve divertido e interesante. Ver 22 robots perfectos jugar al fútbol o a 2 boxeadores con un margen de error extremadamente bajo debe ser muy aburrido, quizás aparezcan deportes alternativos donde veamos máquinas competir, pero jamás será tan divertido como ver un partido o el esfuerzo humano por superarse en una carrera o competición.
En conclusión… vendrán tiempos espantosos, pero luego, para los pocos que queden, será una época gloriosa, donde las máquinas harán por nosotros todo lo horrible del trabajo y nosotros sólo tendremos que cuidar nuestro cuerpo y cultivar nuestro espíritu, ¿Que golazo de vida, no? Y en el peor de los casos, convengamos que somos una raza espantosa, destructiva, egoísta y salvaje, así que si no logramos resolverlo desde lo social o intelectual, habrá una guerra violenta entre el hombre y la máquina, bombas nucleares de acá para allá, donde intentaremos desconectar la fuente de energía de todos los aparatos, que supongamos que se llame Skynet…