Los cuentos que Diem Carpé cuenta: Abril

La vida sin memoria no existe en esta historia.

Las lágrimas crecían, ella ahora se sentía,

en soledad.

Ya no hay piedad

Sus brazos extendidos a un cielo descolorido.

Plegarias arraigadas, en forma de suspiro.

A todos llama.

¿Quién la escucha?

Ya deja de pensar en la triste soledad.

 Agarra su tristeza ella quiere descansar.

Lo va a lograr.

No lo va a lograr.

Sus ángeles amigos dejaron de cuidarla.

Camina en las penumbras de esta puta ciudad.

¿Adónde va?

¿Adónde va?

Es tan fácil caer en abril.

Cuando todo en tu mundo es gris.

Es tan fácil caer en abril.

No hay caminos para elegir.

Molestias escondidas, fingiendo mil sonrisas.

Las horas la corrían, ya no es fantasía.

Es su realidad.

Puta realidad.

Sentía que se hundía, el pecho la oprimía.

El llanto que brotaba, su vida se apagaba.

Sigue un poco más.

Tenes que luchar.

Depresión acumulada, ira, impotencia y rabia.

Una vida de mentiras, así no seguiría.

Un año más.

Ni un año más.

Es tan fácil caer en abril.

Donde no hay un final feliz.

Es tan fácil caer en abril.

Una excusa más para partir.

Un mes donde ella no quiere existir.

Y sigue aquí.

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1 comentario en “Los cuentos que Diem Carpé cuenta: Abril”

  1. simplemente hermoso!!! que lindo es leerte que lindo lo q escribis…

    para aplacar este triste abril escucharia el tema BELLO ABRIL de fito y el Flaco Spinetta

    «DIOS SANTO QUE BELLO ABRIL, DIOS SANTO QUE BELLO, DIOS SANTO QUE BELLO ABRIL, QUE BELLO ABRIL, PARA QUE NO NO TENGAMOS SOLEDAD..»

  2. Ya se lo preguntaba nuestro colega Joaquín… cuando maldecía y acusaba un robo… Qué lindo es revivir de esta manera para poder disfrutar de estos placeres terrenales que ofrece la afilada pluma de mi estimado hermano Diem!

    1. Hermano querido ¡Como extrañaba verte por estos pagos! Lo lindo que va a ser tenerte de vuelta.

      Prometemos que no vamos a dejarte cerca ningún revolver. Al menos no bajo mi guardia.

      Gracias por estar siempre y por el apoyo (en buen sentido de la palabra) incondicional.

  3. Pingback: Los cuentos que Diem Carpé cuenta: Lejos de mí || El Mendolotudo

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