Caleidoscopio: «¿No confías en mi?»
La mesita de plástico estaba escondida por un mantel blanco con bordados también blancos, y sembrada de platitos y cubiertos. […]
La mesita de plástico estaba escondida por un mantel blanco con bordados también blancos, y sembrada de platitos y cubiertos. […]
-Chango, necesito que me hagas un favor. -Sí, decime, Eduardo. -Margaux no va a poder tener las destilerías y las
La pelota pica mal en el empedrado y sale hacia un costado, Fran queda corriendo en falso y el gordo
Las puertas de vidrio de Brewster se abrieron automáticamente al paso de Cami que entró en el edificio a martillazos
Tin mira hacia los costados de la calle. Todo el tiempo tiene la fantasía de que Fran aparece por la
Tin estaba sentado en un banco de la plaza con un suéter grueso y un gorro tejidos por su madre.
Chango estaba a menos de diez metros de la puerta del hotel Residenza Vaticana cuando vio salir a la mujer
El fin de la tarde los encontró caminando por la callecita empedrada que rodea a la Piazza del Popolo. Era
Fran parado delante del obelisco en Piazza del Popolo miraba ambas iglesias. Eran tan parecidas… Sopló una brisa con aroma
De pronto apareció por el marco de la puerta. Estaba completamente desnuda. A Fran se le cortó el aire, le
La oficina de Rafael Pranna tenía muy pocas cosas. Era como una oficina vacía, como un lugar de alguien que
Fran escuchó los tacos cantando en la recepción hasta que una mujer se paró en el umbral de la puerta
Fran estaba incómodo. Muy incómodo. No debe haber peor cosa para un hombre que no poder explicar lo que le
Fran se derrumbó en el sillón de género crudo, se llevó sus manos a la cara, la refregó con fuerza
-22 AÑOS ATRÁS- En una calle empedrada custodiada por una hilera de naranjos y casas bajas, un sol fresco de
Esta nota fue escrita por Torombolo, Conep, Facts, Bestyal, Celso, Marcos y Bomur en una noche de borrachera absoluta. La
Un día me topo con un tal Marcos que me mandaba un par de capítulos de una supuesta novela que
Cuando escuché el nombre de Amanda me quedé duro. Me despabiló del pedo que me estaba agarrando. Ahora Amanda ya
El sol entró violentamente y por suerte dio contra la pared opuesta a la cama. Abrí los ojos y miré.
El martes que llegamos entramos las cosas, las pocas cosas que teníamos, y la casa seguía vacía. Ese mismo día