Los cuentos del Testigo: La sequedad de mis ojos

Después del sexo se me secan los ojos. Un fenómeno que no puedo explicar. Aridez molesta que dura dos días, no más, no menos. Sin explicación, tal vez sea solo un recurso de los años sin amor y los consuelos en camas extrañas, noches de paso.

Cuando dialogamos recostados jugando con el humo, riendo sin compromiso, a veces nos surge una duda y rememoramos esos instantes de virginidad adolescente, en que vemos tan lejano el hecho de sentirnos cruzados con otro cuerpo. Llega el momento y pasa, una nueva sensación, una nueva práctica digna de un ser humano, solo eso.

Y solo eso, menospreciadas expresiones. Siento que en estos tiempos (tal vez sea mi tiempo el que pasó) el acto de encarnarse con otro ser es similar a prender un cigarrillo o limpiar la vereda con un balde de agua y una escoba mientras se saluda a la vecina de enfrente que hace lo mismo, con el desgano de la vida cotidiana.

Nos olvidamos de la comunión de dos cuerpos. Esencial. Va más allá de una pareja estable, de un concepto religioso y conservador, dejar de lado los prejuicios. Va más allá de toda promiscuidad, de cualquier novela de amor o de conceptos de idealismo alemán.

Me preocupa que las relaciones sexuales sean una mercancía social: uno debe contar sus heroicas eyaculaciones para ser respetado o discutido, criticado o amado, tan particular concepto de la sociedad posmoderna, que en teoría el culto al placer es lo más importante, y resulta, que en todos los estratos, lo que uno hace es lo que uno es. ¿Qué es el placer? ¿Contar que es una “puta” porque “garchamos”? ¿Una tarada por qué no quiso? Insisto en que es posible dejar las caretas de lado.

Espero no quebrar susceptibilidades, pero… ¿Si dejamos de aparentar comenzamos a vivir? Tal vez la vida sea solo un teatro de soledades compartidas.

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13 comentarios en “Los cuentos del Testigo: La sequedad de mis ojos”

  1. Me encantó! Literariamente crítico!
    Que bueno que hayas vuelto!

    Respecto al tema, justamente eso, la comunión de dos cuerpos, sin importar el vínculo que los une, que va más allá de todo, que bien dicho!!!

  2. Impecable!!!
    Creo que el ser fiel a uno mismo hace la diferencia,ese momento debe ser unico cada vez y estar ahi en cuerpo y alma. Es como todo en la vida, mas vale la calidad que la cantidad.

  3. Hay que dejar de lado las diferencias a la hora de consumar un acto sexual. Es difícil, en tiempos donde se trata como objeto a los seres a través de los medios de comunicación. Se crea una imagen irreal de como debe ser un cuerpo, una persona… El sexo pasa a ser un triunfo social y no algo placentero para el alma. No hay que olvidarse su otro fin supremo, esencial para la subsistencia de la raza: la reproducción.

    1. Que interesante debate.
      El tener sexo ha sido diferente según la sociedad, tanto en época como en lugar de residencia.
      Los medios pueden llegar a crear esa imagen, pero está en uno el actuar.
      Tocás dos temas, uno el sexo como placentero para el alma (exquisita definición y totalmente de acuerdo) y su fin supremo, el de la reproducción, en lo cual no estoy totalmente de acuerdo, ya que no veo a la reproducción como el fin del sexo, sino que es algo más electivo.
      O sea, no es mejor ni peor tener sexo con el objetivo de reproducirse, te puede dar igual. Lo que sí nadie puede discutir que si se tiene placer en el buen sentido es mucho mejor que el no tenerlo.
      Por eso no estoy de acuerdo en los mandatos sociales de cómo tenerlo, con quién, cuándo, con qué objetivo, etc, eso está en uno.

      Me encanta su profundidad y su visión a la hora de encarar ciertos temas.

      Chau, me voy a levantar una minita que mi amigo me pasó en cantidad ayer.

  4. Qué buena nota!!!
    El comenzar a ser lo que UNO quiere y no lo que los DEMAS esperan, es creo uno de los mejores y más liberadores descubrimientos de la madurez… Es cuando uno deja de querer ser un pendejo bolú y disfruta de la vida…
    Y ser lo que uno quiere en materia sexo, es de lo más difícil! Todos tienen un comentario acerca de lo que uno debería hacer o dejar de hacer.

  5. Sabio… pero duele saber que por el hartazgo te decidiste a ser vos mismo… qué hermoso puedo haber sido que alguien te conociera por ser lo que elegiste y desde allí te entregaras… esperemos que más de uno tome tu propuesta de dejar de aparentar y comenzar a vivir…
    saludos!!!!

  6. Pingback: Hay que... || El Mendolotudo

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