Viejos vs pendejos

Hace tiempo que en mi mente ronda la loca duda de si garpa más un señor maduro con la experiencia suficiente para hacerte sentir una geisha o un purrete en plena actividad cuya energía justifique el aprendizaje mutuo. Sin poder obtener pruebas físicas sobre la materia –aun-, me remito a los resultados de encuestas que tuve la oportunidad de realizar, tras varios ferneces de por medio.

  • Al señor, con los años le pesa, literalmente, cada vez más la gravedad lo cual no es un dato menor: Punto para el pendejo.
  • El pendejo suele desconocer que una experiencia sexual va más allá del coito: Punto para el señor.
  • Para el pibe que recién empieza (recién es relativo) todo es nuevo y espontáneo, en cambio al tipo experimentado es difícil sacarlo del molde: Punto para el pendejo.
  • El diablo sabe más por viejo que por diablo: Punto para el señor
  • El caballero pierde elasticidad y flexibilidad: Punto para el pendejo
  • El viejo sabe exactamente de que se trata la cosa, sabe donde poner las manos y donde no, punto para el señor.
  • El hombre entrado en edad puede tener hijos, y ex esposa(s): Punto para el pendejo.
  • El pibe vive con la mamita, depende del auto prestado y el presupuesto raramente da para el telo, punto para el señor.
  • Al muchachin se lo puede educar a medida: Punto para el pendejo
  • El tipo adulto puede educarte mucho: Punto para el señor.
  • El pendejo, cual boy scout, esta siempre listo: Punto para el pendejo.
  • El señor sabe seducir, y puede contar historias/anécdotas que lo hagan mas interesantes, el pibe te habla de la facu, del pedo que se agarro el sábado y cosas por el estilo: Punto para el señor.
  • Y la más importante de todas, el señor ya es señor y jamás compartirá su viril juventud con vos, y el pendejo será un señor experimentado algún día, lo que permite disfrutar de ambas cosas con el tiempo. Punto para el pendejo.

Listo el pollo, pelada la gallina.

Escrito por Virulenta para la sección:

21 comentarios en “Viejos vs pendejos”

  1. Primero mirate al espejo y preguntá: «qué quiero? garchar o ser querida?» Después salis a la calle y elige según tu respuesta y de paso nos facilitas al resto el tratar de satisfacer o no tus prejuicios 😉

  2. Por las características del viejo, hablamos de un tipo de sesenta y medios! Y el pendejo veintipocos. En el medio quedamos sociedades completas!! Creo que la franja 35/45 gana lejos. Pero lejos, eh?

  3. «y el pendejo será un señor experimentado algún día, lo que permite disfrutar de ambas cosas con el tiempo»

    eso era válido antes del divorcio vincular, hoy por hoy es sólo una utopía

    por lo demás muy buena nota

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio